El ABC de la Batalla contra el Sol

¿Sabías que julio, en la industria de la salud, es el mes para concientización contra los rayos UV? Teniendo en cuenta que en muchos países este mes suele ser el más caluroso y en el cual al salir de vacaciones estamos más expuesto al sol, me parece muy acertada esta decisión, sobre todo porque aún existe mucha desinformación sobre este tema y es una oportunidad perfecta para destacar la importancia de cómo cuidarnos ante estos factores ambientales. 


Hablar sobre la protección contra los rayos UV es algo extenso y con bastantes términos importantes que debes conocer para cuidar correctamente de tu piel. Siempre repetimos que tu rutina de skincare no está completa si no usas protector solar y que es el paso  más importante, ya que si no le pones ese último escudo a tu piel, todo tu trabajo previo habrá sido en vano. Como lo que más nos importa en Chok Chok es la salud de tu piel, hoy te queremos compartir aquellos datos importantes que necesitas conocer sobre la interminable batalla contra nuestro frenemy el señor sol.


UVA & UVB no son lo mismo

Antes que nada hay que conocer los dos tipos de rayos UV que dañan nuestra piel y la forma en que lo hacen. Hay que tener en cuenta que los UVA y los UVB atacan de manera diferente y por lo mismo no podemos contenerlos de la misma forma. Ahora aprendamos sus diferencias.


Los rayos UVA son los causantes de enfermedades de la piel más graves. Estos están presentes todo el año, y representan el 95 % de los rayos ultravioleta que llegan a la Tierra. No te puedes librar fácilmente de ellos, ya que pueden atravesar las nubes, el vidrio y la epidermis. Los rayos UVA no causan dolor, pero no son inocuos. Sin darte mucha cuenta, pueden penetrar muy profundo en la piel, hasta llegar a las células de la dermis y al producir radicales libres, pueden causar daños a largo plazo, como envejecimiento prematuro, intolerancia al sol, trastornos de pigmentación, hasta cáncer de piel. Si, estos son silenciosos y no muestran efectos inmediatos.


La B de los rayos UVB es asociada a la palabra “burns” (quemaduras) y sus estragos en la piel los puedes notar casi de manera inmediata. Representan apenas el 5 % de los rayos UV a los que nos enfrentamos todos los días. Una pequeña ventaja de estos es que las nubes y el vidrio los frenan, pero aun así penetran la epidermis. Son los responsables de los sexies bronceados, pero si no tenemos cuidado también causan quemaduras de sol, reacciones alérgicas al sol y cánceres de piel. Pueden dañar directamente tu ADN y dañan la parte superior de la piel.


Cómo proteger tu piel

Ahora que conoces a los dos enemigos principales de tu piel, es momento de presentarte a tus mejores aliados, y estos son el SPF (Sun Protection Factor)  y la PA (Protection Grade of UVA Rays). 

El Factor de Protección Solar (SPF) es el encargado de protegerte de los rayos UVB, que causan enrojecimiento y quemaduras de sol. El sistema del SPF se mide con una escala del 15 al 100.  El SPF 15 protege contra el 93% de los rayos UVB, el SPF 30 protege contra el 97%, el SPF 50 es aproximadamente el 98% y el SPF 100 bloquea el 99%. Esto seguro puede generarte más dudas, pero la forma más sencilla de explicar esto es con el siguiente ejemplo: cuando un protector tiene un SPF 30 significa que si normalmente los rayos UVB queman la piel en 10 minutos, tardará 30 veces más para que aparezcan los mismos síntomas en una piel protegida con SPF 30. Cuanto mayor sea el número de SPF, más protegido estará contra las quemaduras solares.


Realmente ningún producto puede ser 100% efectivo, pues no hay mucho margen de mejora después del 97 o 98 por ciento, pero los investigadores estaban decididos a averiguar si el uso de SPF 100 marcaba una diferencia tangible en la reducción del daño solar.


La PA combate directamente con los rayos UVA, si esos que nos envejecen visiblemente y nos protegen contra el desarrollo de pigmentación, El sistema PA simplifica los grupos de las pruebas PPD (Persistent pigment darkening), y sus grados de protección van desde PA+ hasta PA++++. Este número refleja la cantidad de protección contra el PPD y mide la cantidad de UVA a la que una persona puede estar expuesta sin broncearse. En resumen, cuanto mayor sea el número de signos más, mejor será el nivel de protección contra los rayos UVA.


La protección solar que debes buscar no solo debe tener idealmente un FPS alto, sino también un PA+++. Es verdad que hace unos años no conocíamos nada sobre el PA, ya que no era una práctica común en la industria cosmética de occidente. Los protectores solares occidentales, comúnmente se formulan enfocándose en los efectos inmediatos del sol, mientras  que los protectores solares coreanos, buscan integrarse a tu estilo de vida, defienden tu piel de los efectos a largo plazo del sol.


En Corea del Sur, las fórmulas de protección solar avanzan rápidamente debido a que sus tiempos de aprobación son más rápidos. Sus protectores solares minerales, aunque contengan mucho óxido de zinc, son completamente transparentes y excelentes para cualquier tipo de piel. Y los protectores químicos también ofrecen un acabado transparente y sin grasa. Además, ambos cuentan con ingredientes que se encuentran en sus sueros y humectantes favoritos, como cica, alantoína, ceramidas, ácido hialurónico y niacinamida, por nombrar solo algunos. Entonces, cuando los unta, no solo protege su piel de los rayos UVA y UVB, sino que también agrega una capa adicional de beneficios hidratantes, iluminadores y suavizantes.


Ya después de haber leído toda esta información, que yo denomino de vital importancia, hay otros aspectos que tener en cuenta antes de seleccionar el protector solar perfecto para tu piel. Para terminar de complementar la información de hoy te dejo un BLOG anterior donde te ayudamos a identificar los aspectos de tu piel que te llevarán a encontrar el mejor escudo para tu piel. 

 

¿CÓMO ELEGIR TU BLOQUEADOR SOLAR?

 

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